
Cuando un cliente nos llamó preocupado por sus mermas de etiquetado, no esperábamos encontrar un problema tan común y costoso a la vez. Después de un diagnóstico técnico de tres semanas y un cambio de material, logramos reducir un 40% sus mermas anuales. Este es el caso completo.
Una embotelladora de jugos de gran volumen, uno de nuestros clientes ancla, operaba con un nivel de merma de etiquetado del 8% en su línea de envasado. Para una empresa que produce millones de envases al año, eso representa cientos de miles de pesos en pérdidas directas y horas de detención de línea para corregir errores.
Las mermas se manifestaban en tres formas:
Nuestro equipo de soporte técnico pasó tres días en la planta documentando cada punto de fallo en la línea. Lo que parecía un problema único en realidad eran tres problemas distintos sumándose:
El adhesivo permanente estándar perdía agarre cuando el envase pasaba del túnel de pasteurización al almacén refrigerado. La diferencia térmica generaba condensación que comprometía la unión.
El cliente usaba papel térmico estándar. Para envases de PET con curvatura pronunciada y exposición a humedad, el material correcto era BOPP con adhesivo de alta resistencia térmica.
El aplicador automático estaba calibrado a una velocidad 15% mayor que la recomendada por el fabricante para el material en uso, generando arrastre y aplicaciones imperfectas.
Propusimos un cambio integral que el cliente aceptó después de presentar el análisis costo-beneficio:
Las mermas pasaron del 8% al 1.8%. Esto representó un ahorro estimado de 2.3 millones de pesos en el primer año, contra una inversión inicial de 380,000 pesos en cambio de materiales y servicios técnicos.
Más allá del ahorro directo, el cliente reportó una reducción del 70% en las paradas de línea por reproceso, lo que mejoró la productividad general de la planta.
Este caso nos confirmó algo que repetimos siempre: el problema rara vez es solo la etiqueta. Es la combinación de material, adhesivo, ribbon, equipo, calibración y entorno operativo. Atender solo una variable da soluciones parciales que regresan a meses.
Por eso en ETISA acompañamos cada cotización con un diagnóstico técnico cuando el volumen lo justifica. La inversión en este análisis se paga sola en la mayoría de los casos.
Si manejas líneas de producción con etiquetado automático y sospechas que tus mermas son altas, contáctanos para una visita técnica sin compromiso. La mayoría de las veces el problema tiene solución y un retorno de inversión claro.
Fabricación de etiquetas térmicas y flexográficas para la industria mexicana. Cobertura nacional.